Urnas diurnas, d'Emili Piera (LEVANTE-EMV)
Todos los votos son respetables por lo mismo que lo son todas las opiniones: porque todas se equivocan. El error es el método de trabajo más usual y humano, así que defiende tu voto y no seas cobardica ni te pierdas en consideraciones de utilidad. Todos empezamos siendo pequeños, ¿y como va a crecer nadie si sólo alimentas a los grandes? Si quieres cambiar algo, deja de hacer lo que hacías siempre: ahora se podrá ver si había ansias de cambio, de verdad, o sólo un ligero escozor de nalgas por un mal aposentamiento que remitirá apenas el rocío financiero comience a ablandar el pasto. Si quieres cambiar algo, ni se te ocurra votar a quienes hundieron a la ciudadanía para salvar a los bancos, ni a los que usaron los recursos públicos como si fuera dinero de bolsillo, de su bolsillo, ni a los que repartieron tarjetas de crédito y chóferes particulares a diestro y siniestro, a los que sacaban tajada de las adjudicaciones y empleaban a toda su familia, o a los que usaron las televisiones ...