7.31.2019

Joaquin Sabina - Noches de boda & Y nos dieron las 10

Enamorados de Jesús

Ponents de la XVa Jornada Sant Jordi: dissabte 23 de novembre de 2019

Benvolguts,

Ens plau avançar-vos els ponents de la XVa Jornada Sant Jordi convocada, tal com varerm anunciar, per al dissabte 23 de novembre de 2019, a la seu habitual, l’Hotel Alimara de Barcelona.

Pepa Torres

Religiosa apostòlica del Cor de Jesús. Viu a Lavapiés. És teòloga, educadora social i «militant» de causes vinculades a les lluites de les dones, les persones migrants i els moviments socials.

Josep Maria Esquirol

Filòsof. Professor i assagista. Viu a Mediona. Darreres obres publicades: La penúltima bondat: Assaig sobre la vida humana(Barcelona, Quaderns Crema, 2018) i La resistència íntima (Barcelona, Quaderns Crema, 2015).

Taula rodona 

Intervencions:
Maite Valls, coordina l’àrea d’espiritualitat de la Fundació Vidal i Barraquer
Valentí Alonso, capellà de la diòcesi de Sant Feliu de Llobregat
Pili Lance, activista social de Lleida
Javier Sánchez, capellà del Centre Penitenciari de Navalcarnero (Madrid)

Modera: Laura Mor, periodista

Esperem que ho tingueu ben anotat a la vostra agenda. Passat l’estiu ja donarem més detalls i informació per a la inscripció.

Salutacions ben cordials,

Grup Sant Jordi de Defensa i Promoció dels Drets Humans 
Equips de Pastoral de la Política i la Comunicació  
Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat
Consell de Laics dels Caputxins de Catalunya
Justícia i Pau 

7.29.2019

José I. González Faus: "Si es verdad que todos los ministerios son de igual calidad ¿por qué no les dan los que pedían?" (RELIGIÓN DIGITAL)

"Ud debe conocer aquel dicho de la lógica más clásica: “lo que prueba demasiado no prueba nada” (quod nimis probat nihil probat)"

"Dicen los medios que ha habido gente tanto del PSOE como de UP que no comparten la postura de sus respectivos partidos en este punto. Algunos de ellos, nombres ilustres como el sr. Garzón. Pues bien, le propongo que sean ellos quienes lleven a cabo el diálogo de aquí a septiembre"

"Y puedo anticiparle ya hoy que, si en noviembre hay nuevas elecciones, iré a votar porque es mi deber ciudadano, pero votaré en blanco"

Querido señor Presidente:
Si he de identificarme le diría que soy alguien a quien las derechas tacharían de populista, chavista, comunista, enemigo de España y demás sambenitos. Y que, en los últimos blogs, critiqué varias conductas de Pablo Iglesias: sin juzgar a su persona, nunca acabó de inspirarme confianza y me daba sensación de actuar movido por esa estúpida vanidad de la que tanto nos cuesta desprendernos y que le llevaba a confundir el diálogo con el chantaje. Creo oportuno decirle esto dado que las críticas que van a seguir se dirigen directamente a usted. Y como sé que no estaré al corriente de todos los detalles, me limitaré a argumentos que le he oído dar estos días y que a veces me parecieron sofismas.
1.- Proclamó Ud en el Parlamento que antes que renunciar a sus principios y convicciones prefería la derrota; y esa proclama cosechó sonoros aplausos de los suyos. Pero, señor presidente: ese es un argumento ejemplar cuando se trata solo del destino personal (conozco gentes admirables que se han jugado la carrera por no colaborar con una injusticia). Pero, cuando está en juego también el destino de un país, ese argumento ya no sirve: porque vale también para todos los demás, y es como una invitación a que nadie ceda por fidelidad a sus principios y que el país se quede colgado. Ud debe conocer aquel dicho de la lógica más clásica: “lo que prueba demasiado no prueba nada” (quod nimis probat nihil probat)… A menos que quisiera insinuar que Ud no cedía por honradez personal, mientras que los demás no cedían por puro egoísmo. Pero comprenda que, quien pensara así, sería un poco fariseo.
2.- Añadió Ud que España necesita un gobierno firme y estable. Permítame decirle que eso me parece otro sofisma interesado. España es hoy un país dividido e incapaz de dialogar (y los que más apelaban al diálogo, desde Rajoy a Puigdemont, entendían siempre que diálogo es que el otro haga lo que yo digo). Y un país dividido e incapaz de dialogar necesita un gobierno plural y capaz de llegar a acuerdos.  Me temo, pues, que esa idea de la necesidad de un gobierno firme y estable merece hoy salir del Parlamento tanto como Franco merece salir de Cuelgamuros… No sé si algo de lo ocurrido en Portugal podría servirles de ejemplo a todos.
3.- Me parece también un tiempo inútilmente perdido su obsesión por la abstención del PP y Ciudadanos. ¿Es que no les conoce todavía? Valdría aquí aquella frase de Jesús de Nazaret: “¿tanto tiempo con vosotros y aún no me conocéis?”. Recuerde por favor su “no es no” en el 2016. Y aunque allí al final tuvieron Uds la elegancia de ceder, creo que el saber ceder es una cualidad más propia de las izquierdas que de las derechas. Esa ceguera suya tan obstinada no la entiendo. Ojalá me equivoque.
4.- Cuando UP rechaza los ministerios que Uds le ofrecían a cambio de los que ellos pedían, porque los consideran de segunda clase, Uds responden que todos los ministerios son de igual importancia.  Y el ciudadano se pregunta: pues, si es verdad que todos los ministerios son de igual calidad ¿por qué no les dan los que pedían?Y conste que eso es distinto de si UP hacía bien en pedir lo que pedía, cosa que ya critiqué aquí mismo en otro escrito. Es solo que otra vez parece aquello de “lo que prueba demasiado no prueba nada”.
5.- Finalmente, y aunque de esto entiendo menos, no he acabado de entender su respuesta a la última propuesta de UP de solo gestionar las políticas de empleo sin ningún ministerio. Decir que eso lo tienen transferido las comunidades autónomas solo puede significar que ya le tocará a UP entenderse con ellas, como le toca hacerlo al PSOE. Porque, a pesar de todo, el reparto proviene del gobierno central. En fin, quizás esto último es más una pregunta que una crítica.
Querido señor Sánchez: no quiero juzgar a las personas porque no estoy autorizado a eso. Pero sí debo juzgar sus actuaciones, sobre todo si van a pedir mi voto. Y como la vicepresidenta afirma que el diálogo de ella con UP está roto, le propongo otro camino: dicen los medios que ha habido gente tanto del PSOE como de UP que no comparten la postura de sus respectivos partidos en este punto. Algunos de ellos, nombres ilustres como el sr. Garzón. Pues bien, le propongo que sean ellos quienes lleven a cabo el diálogo de aquí a septiembre. Y que, salga lo que salga de esas conversaciones, los ciudadanos tengamos por escrito las propuestas que se hicieron y las respuestas que se dieron.
Porque estos días resultaba cómico oír las versiones que daban de su actuación, tanto el PSOE como UP. Algún cura viejo podría explicarles que siempre que ha oído las versiones de enfrentamientos entre parejas, hermanos, familias y otros grupos, tenía la impresión de que unos y otros estaban hablando de historias distintas; y sin embargo, ambos hablaban de la misma historia. Esa es nuestra pasta humana y por eso necesitamos siempre pruebas escritas (o grabadas) y no versiones orales. Y puedo anticiparle ya hoy que, si en noviembre hay nuevas elecciones, iré a votar porque es mi deber ciudadano, pero votaré en blanco.
Nada más, querido señor Sánchez. No he pretendido molestar sino ayudar a mis conciudadanos. Cuento con su perdón si no he sabido hacerlo.

7.26.2019

Carme Miquel Llum i Estel

Carta a Pedro Sánchez ​Joan Baldovï (EL PULPITO LAICO



Señor Sánchez:
Permítame que me dirija a usted para transmitirle mi profunda decepción por cómo han gestionado usted y su equipo la negociación para conseguir un Gobierno progresista en el Estado español. Creo, sinceramente, que podrían haber hecho mucho más. Empezamos muy tarde y no ha habido una verdadera voluntad de llegar a acuerdos con nosotros.
El fracaso de negociación que le ha abocado a una investidura fallida, no solo ha sido por una cuestión de actitud, sino también por la falta de responsabilidad que supone romper con medidas a las que su partido ya se había comprometido. En el caso de Compromís, usted y su partido han decidido hacer oídos sordos a las tres necesidades básicas del pueblo valenciano que se demandaban para votar afirmativamente a su candidatura a presidente del Gobierno.
Por acción o por omisión esta semana se han negado a calendarizar un nuevo sistema de financiación autonómica, a establecer mecanismos de compensación para corregir las desigualdades entre territorios hasta aprobar una financiación justa para todas las comunidades autónomas y a comprometerse a pagar lo que le corresponde por ley al Estado en materia de dependencia (se hacen cargo del 12% cuando deberían contribuir con el 50%). Todo ello, pese a que su propio partido había firmado estas políticas hace poco más de un mes, en el Acord del Botànic II.
Con este hecho no solo ha menospreciado usted a Compromís y a los firmantes del acuerdo, también lo ha hecho al pueblo valenciano en su conjunto: asociaciones, colectivos, partidos, sindicatos, empresarios… Lamento profundamente que los diputados valencianos del PSOE antepongan los intereses de su propio partido a los de los ciudadanos que representan, dejando en papel mojado el acuerdo de Gobierno que ellos mismos firmaron en València.
No entendemos, tampoco, el silencio del president Puig ante este duro golpe a los intereses de las valencianas y los valencianos y a la suficiencia financiera del gobierno que dirige. Con su negativa, la Generalitat Valenciana tendrá que seguir endeudándose para poder pagar los servicios básicos públicos que nos ha encomendado el Estado. Seguiremos recurriendo a los préstamos para pagar las nóminas del personal sanitario, para poder sustituir a los profesores y profesoras que están de baja o para luchar contra el paro.
Por su ninguneo a los valencianos y valencianas, parecía que le sobrasen los apoyos para formar un Gobierno estable que durase cuatro años, ya que decidió dejar fuera de un posible acuerdo de legislatura a la única formación política que solo le pedía que resolviese el injusto sistema de financiación que padecen muchas comunidades autónomas (en plural) y que cumpliese con su propia ley de dependencia.
Espero sinceramente que cambie su postura y decida impulsar la revolución social que suponen gobiernos como el Botànic II. Nosotros, como bien sabe, estaremos dispuestos a formar parte de esa mayoría que sostenga un Gobierno progresista.
Por último, ahora ya sabemos todo lo que se ha hecho mal para que todo saliera mal. Aprendamos de nuestros errores. No se puede aprobar un examen difícil estudiando tres días antes, con toda la presión del mundo. Quedan dos meses de aquí al 24 de septiembre, suficientes para sacar adelante una nueva investidura. Hagamos tabla rasa, cambiemos si es necesario a los negociadores, vayamos a las reuniones con espíritu constructivo y, sobre todo, empecemos ya a negociar con discreción y aplicando el sentido común: primero un acuerdo de gobierno y después ya hablaremos de las personas que lo harán posible.
No baje los brazos, señor Sánchez. Rectifique, todavía está a tiempo. Sea generoso y forme un Gobierno progresista y cómplice de las comunidades autónomas, no impida la financiación justa de las políticas transformadoras. La ciudadanía no nos perdonará que desaprovechemos esta oportunidad. No defraudemos la esperanza de millones de personas. Aún estamos a tiempo.