5.26.2017

El ‘Brexit’ del PSOE editorial de El País La victoria de Sánchez profundiza la crisis del Partido Socialista EL PULPITO LAICO


La victoria de Pedro Sánchez en las primarias del partido socialista sitúa al PSOE en una de las coyunturas más difíciles de su larga historia. El retorno a la secretaría general de un líder con un legado tan marcado por las derrotas electorales, las divisiones internas y los vaivenes ideológicos no puede sino provocar una profunda preocupación.
La propuesta programática y organizativa de Sánchez ha recogido con suma eficacia otras experiencias de nuestro entorno, desde el Brexit hasta el referéndum colombiano o la victoria de Trump, donde la emoción y la indignación ciega se han contrapuesto exitosamente a la razón, los argumentos y el contraste de los hechos. En este sentido, la victoria de Sánchez no es ajena al contexto político de crisis de la democracia representativa, en el que se imponen con suma facilidad la demagogia, las medias o falsas verdades y las promesas de imposible cumplimiento.

Finalmente España ha sufrido también su momento populista. Y lo ha sufrido en el corazón de un partido esencial para la gobernabilidad de nuestro país, un partido que desde la moderación ha protagonizado algunos de los años más prósperos y renovadores de nuestra historia reciente. Lo mismo le ocurrió en los meses pasados al socialismo francés, que se encuentra al borde de la desaparición de la mano del radical Benoît Hamon. Y un desastre parecido se avecina en el laborismo británico, dirigido por el populista Jeremy Corbyn. Sería ilusorio pensar que el PSOE no está en este momento ante un riesgo de la misma naturaleza. En todos los casos, la demagogia —conocida en Podemos o Trump— de los de abajo contra los de arriba se ha impuesto a la evidencia de la verdad, los méritos y la razón. Debemos asumir que esto nos sitúa ante una situación muy difícil para nuestro sistema político.
Sánchez ha construido su campaña sobre dos promesas de imposible cumplimiento. Una, conformar, con la actual configuración del Parlamento, una mayoría de gobierno alternativa al Partido Popular. Pero aunque se haya pretendido convencer a la militancia de que entonces se pudo pero no se quiso, esa mayoría fue imposible en octubre pasado y lo es también ahora, pues el PSOE no tiene la fuerza ni la capacidad de construir una mayoría de gobierno estable.
La segunda promesa ha sido la de redibujar el Partido Socialista como una organización sin instancias intermedias en la que solo existe un líder, el secretario general, y los militantes. Sin embargo, la realidad es mucho más compleja: el PSOE es un partido profundamente descentralizado, tanto desde el punto de vista orgánico como territorial, donde existen múltiples instancias de poder con las que es inevitable contar. No entender ni respetar esa pluralidad y complejidad es lo que le llevó a perder la secretaría general en octubre pasado.

Fue la combinación de esos dos hechos, la imposibilidad de gobernar y la negativa a aceptar las consecuencias, lo que llevó a Pedro Sánchez a perder el apoyo del comité federal y, eventualmente, a dimitir. Las circunstancias no han cambiado, así que Sánchez vuelve al punto de partida de octubre. Con una diferencia crucial: que lo hace después de una serie de giros ideológicos en cuestiones clave (las alianzas con Podemos y el concepto de nación) que le alejan aún más de la posibilidad de gobernar.
...¿era posible estar más lejos después de destituirlo la gestora y obligarle a renunciar a su escaño de diputado?

En un momento en el que España enfrenta un grave problema territorial en Cataluña, era más necesario que nunca que el PSOE se configurase como un partido estable y capaz de suscitar amplios apoyos. Lamentablemente, el proyecto de Sánchez, en el que no cuenta con nadie que represente el legado de 22 años de Gobierno del PSOE ni ningún poder territorial significativo, aboca al partido a la profundización de una ya gravísima crisis interna. Como demuestran las debacles electorales que sufren los socialistas en toda Europa, y como ya han experimentado los socialistas en España, los márgenes para la supervivencia y relevancia del proyecto que aspiran a encarnar son de por sí ya muy estrechos. En esas circunstancias, la confusión ideológica y el modelo de partido asambleario en el que se ha apoyado Sánchez fácilmente podrá desmovilizar aún más a sus votantes y alejar a los socialistas del poder.
...queda cristalino que El País propugna una democracia elitista, donde los intereses, la sensibilidasd y los legítimos sueños de los ciudadanía, no cuentan a la hora de gobernar...todo es válido, por lo visto, sólo como propaganda...así, por qué arriesgarse a lograr los sueños colectivos, si los suyos particulares ya los disfrutan, aunque para lograrlos hayan tenido que abdicar de sus principios y de la ética.


5.25.2017

Mónica Oltra ha afirmado en Onda Cero que deben ser pragmáticos y aplazarla hasta que tenga posibilidades de prosperar Su portavoz, Joan Baldoví, ha insistido en varias ocasiones en que también darían un 'sí' a una moción de censura que presentaran los socialistas...No hacer nada Jesús Cintora (EL PULPITO LAICO



Compromís, la única formación que ha mostrado su apoyo incondicional a la moción de censura de Podemos contra el Gobierno del PP, va a pedir a la formación de Pablo Iglesias que negocien con el PSOE la moción de censura para que pueda ser viable. Compromís tiene intención de hacer pública esa petición este jueves en rueda de prensa a las 12.00.
Fuentes de la formación en el Congreso señalan que no se pedirá la retirada formal, sino abrir un proceso de diálogo. Mónica Oltra, vicepresidenta de la Comunidad valenciana, ha aludido en una entrevista en Onda Cero esta mañana al "pragmatismo" como la causa. Oltra ha adelantado que su estrategia sería la de posponer la moción de censura para poder sentarse con el PSOE y que tenga posibilidades de prosperar.
"La idea es que se aplace, presentarla en otro momento, cuando las partes se hayan sentado a hablar y haya probabilidad de que salga adelante", ha explicado. Aunque todavía no le ha trasladado al líder de Podemos esta petición, lo harán este jueves. 
La dirigente de Compromís ha insistido en que hay motivos para la moción y la van a apoyar, pero quieren "que tenga viabilidad"a través del diálogo con el resto de formaciones. "Hay que poner un poco de serenidad en todo esto (...) A veces la política es un poco trepidante", ha apuntado.
Su portavoz en el Congreso, Joan Baldoví, también ha apuntado que la posibilidad de conseguir un Gobierno alternativo está más cerca tras la victoria de Pedro Sánchez frente a Susana Díaz en las primarias: "Se puede pasar de la abstención a la moción, porque evidentemente Mariano Rajoy no va a dimitir".
Compromís dirige su invitación tanto a los socialistas como a Podemos. Al PSOE de Pedro Sánchez le piden "un gesto de estar por la labor de echar a Rajoy de la Moncloa" y a Podemos que, "de producirse ese paso" de los socialistas, se planteen retirar la moción de censura que ya han registrado y que la aparquen hasta que el PSOE tenga "una dirección que trabaje en este tema".
La petición de Compromìs se produce después de que Podemos haya ofrecido a Pedro Sánchez retirar su moción de censura si el PSOE presenta la suya propia, si bien han exigido "hechos" y no palabras para hacer efectiva esa retirada.

13 de junio, día para el debate de la moción

Entretanto, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, ha fijado ya la fecha del martes 13 de junio para el debate de la moción de censura a Rajoy de Unidos Podemos, aunque el grupo parlamentario de Iglesias puede retirarla hasta el último momento.
No hay obstáculos reglamentarios, por tanto, que impidan a Unidos Podemos atender la petición de Compromís y retirar la moción de censura a la espera de que el PSOE elija a su nueva ejecutiva en el Congreso del 17 y 18 de junio, un fin de semana después.
Los socialistas ya han dejado claro que no apoyarán la moción de Unidos Podemos, que no prosperará porque necesita ser aprobada por mayoría absoluta (176 diputados).
Así las cosas, Unidos Podemos sólo cuenta seguro con el apoyo de Compromís (4 parlamentarios); el de ERC (9), que pide a cambio un compromiso explícito con el referéndum, y quizás el del PDeCAT (8), que todavía está estudiando si la apoya.
A esos escaños habría que sumar los 2 de EH-BILDU y los 67 de Unidos Podemos. En total, 90 diputados que votarían a favor y a falta de 86 de la mayoría absoluta; ya que además del rechazo de los 134 escaños del PP, no cuenta con el respaldo de PSOE (84), Ciudadanos (32), PNV (5), UPN (2), Coalición Canaria (1), Nueva Canarias (1) y Foro Asturias (1).
Compromís no descarta que ese escenario pueda cambiar si se espera a que el PSOE nombre a su nueva ejecutiva, que podría ya empezar a trabajar en esa dirección. El portavoz de la formación valenciana en el Congreso, Joan Baldoví, ha insistido en numerosas ocasiones en que también darían un sí sin condiciones a una moción de censura que presentaran los socialistas.
"La presente Podemos, el PSOE o quien sea", y tanto si Pablo Iglesias es el candidato alternativo a la Presidencia o si se opta por otro, decía Baldoví en una reciente entrevista en la Agencia EFE.
No obstante, también defendió su preferencia por un candidato de consenso, que pudiera "concitar mayores simpatías" que Iglesias en el resto de las fuerzas políticas y entre los ciudadanos. Lo importante para Compromís es que la moción sea efectiva y sirva para sacar a Rajoy y al PP del Gobierno.


Jesús Cintora

Rajoy no saca tiempo para felicitar al recién elegido líder del PSOE, ni para declarar ante la justicia; cambia la victoria del Madrid por su responsabilidad de mostrarse siempre como el jefe del Gobierno de todos.
Rajoy predica la "unidad" y "dar ejemplo", al mismo tiempo que no felicita inmediatamente al recién elegido líder del PSOE, que sí lo hace con el Real Madrid, que tampoco tiene un hueco para ir a declarar ante la justicia, ni dar la cara en una moción de censura en la que podría explicar detenidamente en el Parlamento por qué considera que sigue legitimado, a pesar de la sucesión de escándalos de corrupción que le rodean.
El presidente del Gobierno no saca tiempo para estos temas, pero, de repente, de nuevo se muestra "muy preocupado por Cataluña", sin hacer gran cosa, igual que hace unos días manifestaba su "gran preocupación" por el "país hermano Venezuela". Es una cuestión de prioridades, de a qué dedica el tiempo libre y, sobre todo, de dónde quiere que ponga su mirada la opinión pública. "A veces lo más urgente es no hacer nada", reza el teorema del marianismo, o "hay que mirar hacia otro lado cuando hay que hacerlo", como les decía recientemente a unos jóvenes.
Claro que, entonces, cuesta aceptar esas advertencias sobre una izquierda radical y rencorosa, si el presidente no levanta ipso facto el teléfono y deja pasar los días hasta felicitar al que una parte de los españoles han elegido como secretario general de otro partido. Difícilmente es creíble el discurso de la fraternidad y de remar todos juntos, si Rajoy cambia la victoria del Madrid por su responsabilidad de mostrarse siempre como el jefe del Gobierno de todos.
Solo el escozor por la victoria de Sánchez y que le hagan dar explicaciones ante el juez o en una moción de censura por los innumerables casos de corrupción explica esta actitud del presidente. Ojo, no es infantilismo. Rajoy marca sus tiempos y repite estrategia. Sigue fiando buena parte de su permanencia en el poder a la división de la considerada izquierda. Pretende esperar, esconderse y observar a hurtadillas si el PSOE sigue a mamporros o si la moción de Unidos Podemos acaba en una pelea de gallos entre unos y otros.
La estrategia voyeur del presidente también llega a los tribunales. Mientras se alargan los plazos de la justicia, Rajoy espera ver por videoconferencia a quienes le interroguen por el saqueo de dinero público en su partido. Sería avanzado el verano y por plasma, "para ahorrarnos recursos públicos y por seguridad". Como si lo inseguro no fuera que los que han robado esos recursos sigan en libertad.
Y es que los escándalos de corrupción parece que se capean ganando tiempo. Que después de unos días de tormenta, llegue la calma. En otro país, con semejante saga de corruptos, un sistema judicial en entredicho y un presidente que no da la cara, se habría liado parda. Aquí, Rajoy le tiene muy bien tomada la medida a la opinión pública y presume de que "a veces la mejor decisión es no tomar ninguna decisión y esa también es una decisión".

5.21.2017

La Guardia Civil pone contra las cuerdas a Cristina Cifuentes y al PP de Madrid Ignacio Escolar El pulpito laico

La presidenta que ha hecho bandera de la lucha contra la corrupción no puede despejar este asunto acusando a la Guardia Civil de participar en una operación política en su contra


1. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, la UCO, acusa a la presidenta de Madrid de dos delitos muy graves: prevaricación continuada y cohecho. No hay todavía una imputación en firme, y aún no es seguro que eso vaya a suceder. Cristina Cifuentes es aforada, solo la puede imputar el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y antes lo debería pedir la Audiencia Nacional. Pero el informe de la UCO sí aporta datos muy graves contra Cifuentes y la implica en la financiación ilegal del PP: una maquinaria electoral que  hizo trampas en todas las campañas que ganó y que, según la Guardia Civil, atentó contra "el pluralismo político".
2. Cristina Cifuentes formó parte del patronato de Fundescam, la fundación opaca del PP de Madrid que durante años ejerció como base de operaciones de la financiación ilegal del partido. A través de Fundescam, el PP recaudaba dinero de empresarios amigos: unos donativos ilegales, porque los donantes contrataban con la administración y no podían aportar fondos al partido. Después el PP empleaba ese dinero en sus campañas electorales, manipulando las facturas para esconder su verdadero destino y ocultando esos gastos ante el Tribunal de Cuentas. En varias de las elecciones, gracias a estas trampas, la candidatura de Esperanza Aguirre gastó más del doble del dinero que declaró.
3. Cristina Cifuentes también fue vicepresidenta de la Asamblea de Madrid en los años en los que uno de los donantes de esta fundación se llevó varios contratos públicos del parlamento madrileño. Cifuentes presidía la mesa de contratación que adjudicó, entre 2009 y 2013, el servicio de cafetería de la Asamblea de Madrid a la empresa de Arturo Fernández: expresidente de la patronal madrileña, perejil en todas las charcas del PP madrileño y uno de los condenados por las black.
4. Hay serios indicios de que aquella adjudicación a Arturo Fernández "estaba decidida de antemano", asegura la Guardia Civil, que implica a Cifuentes en esa presunta prevaricación para favorecer al donante de Fundescam. La UCO, en tres informes distintos, detalla hasta seis irregularidades en ese concurso en el que participó directamente la hoy presidenta de la Comunidad de Madrid: los criterios de valoración fueron "contrarios a derecho", hubo "arbitrariedad" en el reparto de puntos, se "excluyó" a otras empresas indebidamente... Además, Cristina Cifuentes estuvo al mismo tiempo en dos sitios incompatibles entre sí: en la comisión de expertos que repartía los puntos de ese concurso público y en la presidencia de la mesa de contratación que daba la adjudicación. Según la Guardia Civil, compaginar estos dos puestos es "contrario a la legalidad" y "vulnera la imparcialidad" del concurso.
5. En esos años, Cifuentes también estaba en el comité de campaña del PP de Madrid. Es decir, en el lugar en el que, según la UCO, presuntamente se gastaban esos fondos irregulares que recaudaba Fundescam y que donaba, entre otros, Arturo Fernández.
6. El juez Eloy Velasco, que lleva el caso Púnica, descarta pedir al Tribunal Superior de Madrid la imputación de Cristina Cifuentes, a pesar de estos informes de la Guardia Civil, que recogen también las declaraciones del resto de las personas no aforadas que participaron en esa adjudicación. La opinión de Velasco es relevante, pero no salva del todo a la presidenta de Madrid porque el juez dejará el central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional en cuestión de semanas.
7. Eloy Velasco no se va " a tomar por culo a Onteniente", como quería Ignacio González. Pero casi con seguridad –así lo cree el propio juez– Velasco se irá del juzgado que lleva Púnica y Lezo por un puente de plata: un ascenso y mejor sueldo a la nueva Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional. En este artículo Elisa Beni explica muy bien qué es esta nueva sala de apelaciones para gobernarlos a todos y por qué tenemos que temernos lo peor.
8. El nuevo juez que sustituya a Velasco será entonces quien pida (o no) la imputación de Cifuentes. Y en su decisión habrá un factor que pese mucho: lo que opine sobre el tema la Fiscalía Anticorrupción.
9. Las fiscales del caso Púnica son Carmen García Cerdá y María Teresa Gálvez. Las dos han tenido ya serios enfrentamientos con sus superiores cuando han intentado actuar contra un dirigente importante del PP. Fueron ellas quienes pidieron imputar en la Púnica al expresidente de Murcia Pedro Antonio Sánchez; sus jefes no les dejaron y ellas se negaron a firmar. Y García Cerdá también está en el caso Lezo: es una de los dos fiscales a los que  Manuel Moix intentó parar algunos de los registros de esta operación que afectaba a la gestión del Canal de Isabel II en los años de Alberto Ruiz-Gallardón.
10. Las dos fiscales que llevan el caso sí ven irregularidades en esta adjudicación a Arturo Fernández, en la que la UCO considera que Cifuentes participó "de manera indubitativa". Así figura en un informe que aparece en el sumario, en el que la Fiscalía asegura que "los procedimientos de adjudicación de las cafeterías y servicios presentan irregularidades por su falta de moticación, baremación y ponderación de las oferas, posicionandose en favor del grupo de Arturo Fernández desde los trámites de informe". Como de costumbre, no opina igual su jefe, Manuel Moix, que no tiene intención de pedir la imputación de Cifuentes. Moix –un jefe de Anticorrución que no dimite a pesar de que ha sido reprobado por el Parlamento– es coherente con toda su trayectoria anterior; con toda una carrera de decisiones muy amables con el PP.
11. Moix, en una entrevista, ya criticó algo que aparece en estos informes: que la Guardia Civil detalle los presuntos delitos que se deducen de sus investigaciones. Según Moix, este es un trabajo de la Fiscalía y no de la Guardia Civil. Tras los informes sobre Cifuentes, las críticas del PP y la Fiscalía contra la UCO arreciarán.
12. Independientemente de lo que decida la Fiscalía y el nuevo juez de instrucción que sustituya a Eloy Velasco, los informes de la UCO son lo bastante contundentes como para que Cristina Cifuentes al menos comparezca en la Asamblea de Madrid y ofrezca una detallada explicación. La presidenta que ha hecho bandera de la lucha contra la corrupción no puede despejar este asunto acusando a la Guardia Civil de participar en una operación política en su contra. La máxima exigencia obliga siempre a la máxima ejemplaridad.

Por qué la moción de censura al Gobierno Rajoy es necesaria Vicenç Navarro (El pulpito laico)

Dos de los eslóganes del movimiento 15-M (conocido también como el Movimiento de los Indignados) contaron con gran aprobación por parte de la mayoría de la población española. Uno fue “no hay pan para tanto chorizo”, y el otro “no nos representan”. Estos dos eslóganes, que tuvieron un amplio apoyo popular, reflejan muy bien lo que ha estado ocurriendo en este país. La evidencia de la abundancia de casos de corrupción en el partido gobernante de este país es abrumadora, una corrupción que ha llegado a un nivel que debería escandalizar a cualquier persona con sensibilidad democrática. Más de un analista español y extranjero ha señalado que el PP es uno de los partidos que existen hoy en Europa occidental donde se han dado más casos de corrupción. La evidencia muestra que ha habido una captura del Estado por parte de dirigentes que lo han estado utilizando para su propio enriquecimiento. Y aunque también sea cierto que tal corrupción se ha dado en otros partidos que han gobernado, ya sea en el Estado central, autonómico o local, el hecho es que el nivel de corrupción de muchos de los máximos dirigentes del PP y de otras derechas (en las que incluyo a CiU en Catalunya, que ha gobernado en aquella Comunidad Autónoma durante la mayor parte del periodo democrático) ha sido mucho mayor que el que se ha encontrado entre dirigentes de los partidos de izquierdas. La evidencia es clara para todo el que quiera verlo. Por mucho que los mayores medios intenten establecer un equilibrio e igualdad en los dos lados del espectro político, equilibrio que presentan como parte de su deseo de aparecer neutrales y equilibrados, los datos muestran que la corrupción en partidos políticos es más fuerte entre las derechas que entre las izquierdas. Quisiera aclarar que creo que la mayoría de personas militantes del PP no son corruptas, pero es sorprendente su tolerancia hacia aquellos de sus dirigentes que han estado parasitando el Estado durante tanto tiempo.
¿A qué se debe tanta corrupción?
El hecho de que el partido gobernante en España, el PP, cuente con tantos casos de corrupción es comprensible, pues el Estado actual no significó una ruptura con el Estado dictatorial (en el que la corrupción era la característica de aquel Estado, dirigido por uno de los dictadores que, como ha documentado el historiador Ángel Viñas en su detallado libro La otra cara del caudillo – y en contra de lo que se ha estado ocultando durante muchos años–, ha sido de los más corruptos que hayan existido en la Unión Europea), sino una modificación en la que muchos de los herederos de los que habían controlado y/o se habían beneficiado de aquel Estado continuaron dominándolo. Ni que decir tiene que la transición de la dictadura a la democracia fue un paso enormemente importante y fue una victoria significativa para las fuerzas democráticas, resultado de las grandes movilizaciones (sobre todo del movimiento obrero) que forzaron aquel cambio. Pero la fuerza de tales movilizaciones no fue suficiente para conseguir una ruptura con el Estado dictatorial, lo que explica que las fuerzas conservadoras continuaran ejerciendo una enorme influencia y un comportamiento clientelar y parasitario dentro del Estado.
A la luz de estos hechos, definir aquella transición como modélica es un profundo error, pues da la impresión de que el producto de aquella transición –la democracia española– fue modélico, lo cual es fácil de demostrar que no fue así. La democracia es muy limitada (de ahí el éxito del eslogan “no nos representan”), y la corrupción continúa siendo rampante en los partidos gobernantes, y muy en especial en los de derechas (lo que explica el apoyo popular a esta denuncia utilizando el eslogan “no hay pan para tanto chorizo”). En esta cultura de tolerancia hacia la corrupción no es de extrañar que nada menos que el mismísimo presidente del gobierno, el Sr. Mariano Rajoy, que lo es también del PP, diera ánimos al ex tesorero del PP, que terminó en la cárcel por corrupción.
La continuación de la cultura franquista
Pero otra característica de la inmodélica Transición ha sido la continuación de la cultura franquista, que transmite y reproduce esta enorme tolerancia hacia la corrupción. La ciudadanía acepta que tal práctica es intrínseca al Estado y a sus instrumentos. La desaprueban, pero la toleran. Y ahí está uno de los mayores problemas de la democracia: la inmunidad de la corrupción basada en la continuación de la cultura franquista.
Pero esta tolerancia se está acabando, pues nuevos hechos están siendo presentados. Uno de ellos es que el nivel de corrupción que se ha estado mostrando ha alcanzado unos niveles que no se habían visto antes. Ello no quiere decir que no existieran, pero ahora son conocidos. Permanecer callados es una situación que afecta a la dignidad democrática del país, y no es bueno para su salud democrática. No puede tolerarse que España continúe siendo gobernada por un partido en el que haya existido (y se tolere tanto) la corrupción, tan extensa como los recientes hechos van documentando.
El PSOE tiene que dejar de apoyar a ese partido
Pero otro hecho nuevo es que, por primera vez en la democracia, el PSOE es el primer defensor de dicho gobierno. Esto nunca había ocurrido antes. Y ello sucede porque el PSOE no quiso enfrentarse con otras elecciones que lo hubieran dejado en tercer lugar en las Cortes Españolas. Quería desesperadamente mantener el bipartidismo, considerando a Podemos como su mayor adversario (en realidad, por la agresividad expresada, se podría decir su enemigo). Y así lo han indicado sus dirigentes.
Soy consciente de que un argumento que ha calado en amplios sectores de la intelectualidad española es que Unidos Podemos (UP) no es coherente al pedir la moción de censura para expulsar al PP del gobierno, pues podía haberlo expulsado hace un año y no lo hizo. Se dice que entonces Podemos podría haber sustituido a Rajoy por Pedro Sánchez. La pregunta que se hacen es: ¿si no lo hicieron entonces, por qué lo hacen ahora? Tengo amigos a los que tengo estima y respeto que así piensan. Pero este argumento ignora o desconoce que fue el propio aparato del PSOE el que se opuso a tal alianza con Podemos. Incluso el candidato a la presidencia, Pedro Sánchez, así lo admitió en el programa Salvados. Y las condiciones puestas a Podemos por parte del PSOE estaban hechas precisamente para hacer imposible tal alianza. Lean la excelente respuesta de Nacho Álvarez, la persona que dirigió el programa económico de Unidos Podemos, al libro de Jordi Sevilla, con el mismo cargo en el PSOE (ver “Para muestra, un botón”, en eldiario.es, 16.04.17). Y tal oposición persiste. Es el aparato del PSOE el que no puede ver ni en pintura a Unidos Podemos. Y ahí está el gran problema de las izquierdas en España: que el aparato del PSOE (en contra del deseo de su militancia y de su electorado) no desea y se opone a una alianza entre este partido y Unidos Podemos. Y, de nuevo, el argumento promovido por el establishment político-mediático del país acaba imponiéndose: el argumento que se repite continuamente es que la coalición Unidos Podemos y sus aliados es una coalición inmadura, oportunista, deseosa de ocupar sillones, y dirigida por un líder errático, e incluso peligroso, Pablo Iglesias.
La realidad, sin embargo es otra. Es público que UP ha invitado a que, frente a tanta corrupción, las bases del PSOE, así como de todos los partidos, incluyendo los de derechas, se movilicen para exigir a todas las fuerzas políticas representadas en las Cortes que apoyaran una moción de censura al gobierno Rajoy, mostrando que la situación actual no es tolerable. Y para mostrar la falsedad del argumento del oportunismo, Unidos Podemos incluso ha ofrecido la candidatura que encabezaría la moción de censura a un miembro o simpatizante del PSOE, si así pudiera pactarse. Por desgracia, sería imposible que lo contrario –que el PSOE aceptara un candidato propuesto por UP- ocurriera. Y ahí está la raíz del problema que se intenta evitar en los constantes reproches a UP por parte del PSOE.
La otra cara de la moción
El dominio de las fuerzas conservadoras sobre el Estado ha tenido otras consecuencias (además de la corrupción) para el bienestar de las clases populares. España no es solo el país donde la corrupción es mayor, sino que es el país (en la Europa occidental) donde la democracia es más limitada, donde el Estado del Bienestar está menos desarrollado, donde la pobreza infantil es mayor y donde las desigualdades son más acentuadas. Todo ello está íntimamente relacionado, como he documentado en mi libro El subdesarrollo social de España. Causas y Consecuencias. Ni que decir tiene que mucho se ha hecho y avanzado durante los años de democracia (más cuando han gobernado las izquierdas que cuando lo han hecho las derechas). Pero los límites de la transición han quedado claros en estos años de Gran Recesión, cuando los dos partidos mayoritarios han estado aplicando políticas neoliberales que han afectado muy negativamente a la calidad de vida y al bienestar de la población, y muy en particular de las clases populares. Y tales políticas fueron impuestas indicando que no había otras alternativas posibles, argumentario que Juan Torres, Alberto Garzón y yo mostramos con datos que no era cierto (ver nuestro libro Hay alternativas. Propuestas para crear empleo y bienestar social en España).
Sí que había alternativas, y continúa habiéndolas. Si España tuviera uno de cada cinco adultos trabajando en los servicios públicos del Estado del Bienestar como ocurre en Suecia, en lugar de uno de cada diez, se habría terminado con una parte muy significativa del paro. Y tal cambio se puede financiar; hay datos fácilmente accesibles que así lo demuestran. De ahí la enorme importancia de romper con las políticas neoliberales que dominan hoy la UE y que transmiten las políticas económicas del PP, del PSOE y de Ciudadanos, políticas que es más que probable que los votantes de tales partidos desaprobaran si supieran de las posibles alternativas, lo cual no es fácil debido al enorme control de los medios, sesgados hacia posturas conservadoras y liberales.
Se necesita una segunda transición
Y estas políticas se han acentuado de una manera muy marcada durante los años de gobierno del PP. Desde 2008 hemos estado viendo una avalancha de políticas que han estado causando un enorme daño a la población en España. Durante los años de gobierno de un partido con tantos casos de corrupción hemos visto un gran deterioro del mercado laboral, con un enorme incremento de la precariedad, de la temporalidad y de la desocupación, además de una gran bajada de los salarios. Hemos visto también un gran deterioro del escasamente financiado Estado del Bienestar, a la vez que se ha producido un gran debilitamiento de los derechos laborales y sociales, con políticas orientadas a debilitar a los sindicatos y los movimientos sociales reivindicativos y contestatarios, con un aumento de la represión (con tintes franquistas) frente a la protesta y un control abusivo de los medios, tanto públicos como privados, a fin de “demonizar” a las fuerzas de oposición contestataria, hartas de tanta corrupción, tanta austeridad y tantas reformas reaccionarias, reprimiéndose a la vez cualquier redefinición de España que permitiera la expresión de su plurinacionalidad. De ahí que sea urgente que todas las fuerzas democráticas, sean del color que sean, se movilicen y protesten –en defensa de la dignidad democrática– frente a un partido en el que amplios sectores de su dirección han captado el Estado para su usufructo personal y partidista. La salud de la democracia requiere tal cambio.
Una última observación de tipo personal. A raíz de una falsa noticia (que era yo el candidato propuesto por UP para la moción de censura), facilitada por uno de los medios de información de España, he sido invadido por notas, mensajes de apoyo y felicitaciones (y también, predeciblemente, insultos) que no son merecidos, pues tal noticia es falsa, lo cual en España ocurre con excesiva frecuencia, y que explica la falta de credibilidad de los medios. No soy el candidato, aunque tengo mi propio candidato, que espero que lo sea, pero, como siempre, esta personalización de lo político (que caracteriza la cultura mediática del país) no es lo más importante. Lo que sí lo es es la movilización a favor de que se sume el máximo número de personas, movimientos sociales y partidos políticos, de todos los colores, en la defensa de la dignidad democrática, y que digan: ¡Basta ya! Así lo espero.

5.11.2017

El PP abandona el pleno de las Corts tras un bronco debate sobre educación (EL PULPITO LAICO)

Los populares llegan vestidos de blanco y se molestan al aludir Compromís a los 'ladrones de guante blanco'

El grupo parlamentario popular ha abandonado esta mañana el pleno de las Corts Valencianes tras un tenso debate sobre educación en el que populares y Consell se han lanzado reproches por los conciertos educativos. Finalmente, en la primera intervención del portavoz de Compromís, Fran Ferri, que ha asegurado que los populares pasan del blanco en la oposición a los ladrones de 'guante blanco' en el Consell han decidido marcharse del hemiciclo.

Antes, el conseller de Educación, Vicent Marzà, ha acusado al PP de querer blanquear la corrupción y de incumplir los mandamientos de no robarás y no mentirás y el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, ha recordado los sobrecostes de mil millones en la construcción de colegios a través de Ciegsa. 'Cuando el PP dice libertad es como cuando Blasco hablaba de cooperación', ha asegurado el jefe del Consell.

La síndica popular, Isabel Bonig, que ha desplegado en la tribuna una camiseta con el lema 'llibertat educativa' ha recordado que más de 40.000 personas clamaron por la libertad educativa y contra la supresión de conciertos el sábado y aseguró que el Consell tiene un programa cien por cien comunista y que está con los ricos mientras el PP, con los trabajadores. Los populares también han coreado 'libertad, libertad'. 
Puig ha anunciado que el próximo curso, el Consell contará con mil profesores auxiliares nativos en inglés, lo que convertirá a la Comunitat Valenciana en la primera que cuente con un docente para todos los alumnos de la escuela pública lo que permitirá mejorar su capacidad en lengua de inglesa.
Además, el presidente ha asegurado que el Consell no está contra la concertada y que solo cumple la ley. Busca reordenar donde hace falta y ayudar a las familias, no a las empresas. 'No podemos consentir ineficiencia en el dinero público, el PP quiere privilegios', ha dicho.

Viñeta - La Provincia
            EL FALSO E INTERESADO CONFLICTO DE LA ESCUELA CONCERTADA
El sábado pasado se manifestaron en Valencia personas que se supone que reclamaban libertad para "poder elegir el centro educativo que quisieran para sus hijos".
Intentemos aclarar el conflicto:
Cada familia puede elegir el centro educativo que quiera para sus hijos.
Las escuelas concertadas son empresas privadas a las que la Generalitat paga, seguirán funcionando donde la escuela pública no llegue por las razones que sea.
La consellería no cierra aulas ni unidades de la concertada, sólo retira el concierto donde la escuela pública es suficiente.
Sería absurdo que si en una zona geográfica la escuela pública puede escolarizar a todos los niños, se siguiera pagando a una empresa privada, para que escolarice y se queden las aulas públicas con plazas libres. Eso sería malgastar el dinero y mandar al paro a maestros y profesores de la pública como hizo el PP, que en envió al paro a 6.000.
Traslademos este tema a la Sanidad. Imaginemos que una persona tiene que recibir un tratamiento que la Sanidad Pública dispensa, pero esta persona prefiere que se le dispense en un centro privado. Y como el lo prefiere exige que la Generalitat firme un concierto para ir ahí aq costa del dinero público.
Esta persona podrá ir al centro privado, naturalmente, pero como la Sanidad pública lo dispensa, lo tendrá que pagar de su bolsillo porque es su decisión la que le hace rechazar el público y optar por el privado.
Igualmente los padres podrán seguir llevando a sus hijos a escuelas privadas, pero no pueden exigir que lo pague la administración si le servicio público le ofrece una plaza.El dinero de la administración es de todos y ha de administrarse en el interés general.
Cabe añadir que si en una escuela se ha desconcertado alguna unidad, los alumnos que hayan comenzado la etapa educativa con el concierto vigente, podrán acabarla en las mismas condiciones. No se deja a nadie tirado. La prioridad son las personas.
Apostemos por una escuela pública de calidad, bajando los ratios, conrtratando a miles de nuevos profesores y costruimos infraestructuras dignas.

Presentació de llibre i ruta: "Els riuraus. L'elaboració de la pansa" (12 i 14 de maig) Casal Jaume I de la Vall d'Albaida

 
Saps què són els riuraus?
Coneixes com i on s'elaborava tradicionalment la pansa a la Vall d'Albaida i les comarques veïnes?
La pròxima setmana tindrem l'oportunitat de descobrir-ho de la mà de l'investigador Carlos Fuster!




Carlos Fuster és un historiador saforenc autor del treball "Temps de pansa: riuraus i sequers de la Vall d'Albaida", que va rebre el Premi d'Investigació de l'Institut d'Estudis de la Vall d'Albaida l'any 2012. D'aquell treball, junt a altres investigacions posteriors, ha extret recentment el llibre "Els riuraus. L'elaboració de la pansa", una obra en què explica el procés per elaborar pansa a la manera tradicional al mateix temps que ens parla de la història dels riuraus de les nostres comarques, les edificacions tradicionals relacionades amb aquesta feina i que encara podem trobar en peu a pobles de la Marina, la Safor o de la part més oriental de la Vall d'Albaida.

Escaldà a Xaló l'any 1955

Anima't a conèixer la cultura de la pansa i el seu patrimoni arquitectònic -que també és el nostre- el pròxim cap de setmana amb dues activitats ben interessants.
D'una banda, divendres 12 a les 20 hores, Carlos Fuster i el mestre Casimir Romero (altre enamorat dels riuraus i la pansa, sempre contribuint a la seua recuperació) estaran al Casal per presentar-nos el llibre.
I per aprofundir més en la temàtica i viure-la de ben aprop, diumenge 14 visitarem els riuraus de Montixelvo i Terrateig en una ruta que també passarà per altres llocs vinculats a la cultura de la pansa. I per tan sols 3 euros!


No t'ho perdes!

Per acudir a la ruta cal que faces la teua reserva amb temps a valldalbaida@acpv.cat


Riurau de Constantino, Terrateig

5.10.2017

Las bambalinas de la alta política contadas por un forastero prodigioso: Yanis Varoufakis (El pulpito laico)

"Varoufakis ha escrito una de las mejores autobiografías políticas de todos los tiempos"

El economista y exministro griego relata la sorprendente historia de su encuentro con el establishment europeo en su último libro, Adults in the room.

De Guindos afirma que se intentará evitar un fracaso con Grecia, que debe recapacitar

Una vez, Yanis Varoufakis me compró un gin tónic. Y una vez su esposa me sirvió una taza de té. Y aunque evitó muchas de mis preguntas, como suelen hacer los ministros de Finanzas, nunca me mintió descaradamente. Y fui su presentador en dos eventos. Enumero estas transacciones por lo que estoy a punto de decir: Varoufakis ha escrito una de las mejores autobiografías políticas de todos los tiempos. Podría compararla a la de Alan Clark por su honestidad, a la de Denis Healey por sus ataques a antiguos aliados y, como manual para explorar los peligros del arte de gobernar, seguramente tiene la misma estatura que la biografía de Lyndon B. Johnson escrita por Robert Caro.
Sin embargo, el libro de Varoufakis sobre la crisis que ha marcado a Grecia desde 2010 hasta hoy se encuadra en una categoría propia: es la historia entre bastidores de la política de primer nivel contada por un forastero. Varoufakis comenzó como un outsider, tanto de la élite política como de la extrema izquierda griega, luego se metió dentro y acabó abandonándolo todo abruptamente después de que su antiguo aliado, el primer ministro griego Alexis Tsipras, le pidiera la dimisión en julio de 2015.
Varoufakis escenifica su dilema durante la crisis con una anécdota reveladora. Estaba en Washington para reunirse con Larry Summers, el antiguo secretario del Tesoro de los Estados Unidos y confidente de Barack Obama. Summers le preguntó a bocajarro: ¿Quieres estar dentro o fuera? “Los de fuera priorizan la libertad de contar su versión de la verdad. El precio es que son ignorados por los de dentro, que toman las decisiones importantes”, le advirtió Summers.
Los políticos electos tienen poco poder; el verdadero poder lo tienen Wall Street y una red de fondos de inversión, multimillonarios y dueños de medios de comunicación, y el arte de permanecer en la política es poder reconocer este hecho e intentar lograr hacer algo sin alterar el sistema. Ésa era la oferta. Varoufakis no sólo la rechazó, sino que al escribir sobre ella en detalle nos protege de la estupidez de las fantasías ocasionales de la izquierda de que el sistema construido por el neoliberalismo puede de alguna forma inclinarse o ceder ante nuestros deseos de justicia social.

Varufakis califica las negociaciones con el eurogrupo de "guerra financiera"           Las bambalinas de la alta política contadas por un forastero prodigioso: Yanis Varoufakis
En este libro, Varoufakis ofrece una de las descripciones más detalladas y precisas del poder moderno, un logro aún más importante que su deseo de justificar su propio accionar durante la crisis griega. Explica cómo se construye la red del poder moderno, con el agotamiento de haber pasado tantas noches en fríos hoteles y salas de reuniones mal iluminadas. Aris obtiene un préstamo del banco de Zorba; Zorba le perdona el préstamo, pero la empresa constructora de Zorba obtiene un contrato en un ministerio de Aris. Al hijo de Aris le dan trabajo en la cadena de televisión de Zorba, que por alguna razón siempre está en bancarrota y por eso no puede pagar impuestos; y así.
La clave de estas redes de poder es la exclusión y la turbiedad”, escribe Varoufakis. A medida que se va intercambiando información sensible, “alianzas de dos personas se van vinculando con otras alianzas…involucrando a conspiradores que conspiran de hecho, sin ser conspiradores conscientes”. En el proceso de contar su historia, Varoufakis no sólo revela secretos, sino que son secretos gordos y jugosos.

Grabaciones en secreto en sus reuniones

El primer secreto es que no sólo Grecia estaba en la bancarrota cuando la UE la rescató en 2010 –y que el rescate fue diseñado para salvar a los bancos franceses y alemanes– sino que Angela Merkel y Nicolas Sarkozy lo sabían; y sabían que sería un desastre.
Esta acusación no es nueva, fue lanzada en su momento por activistas de izquierdas y economistas de derechas contra la élite financiera. Pero Varoufakis la confirma con citas, algunas recogidas de cintas de conversaciones que grabó en ese momento sin que lo supieran los otros participantes.
Incluso ahora, dos años después de las últimas elecciones griegas, este libro trasciende el interés académico. Grecia sigue aplastada por una deuda de miles de millones de euros que no puede pagar. Por las decisiones que se tomaron en 2010 y 2011, al rescatar bancos privados y endosarles deudas enormes a los países europeos del norte, serán los contribuyentes franceses y alemanes los que acabarán pagando la deuda griega cuando inevitablemente sea perdonada.
La segunda revelación es que miembros de la familia de Varoufakis fueron amenazados violentamente cuando, con una multitud controlando las calles y plazas, él comenzó a alinearse con aquellos que denunciaban que el rescate era inviable. Varoufakis afirma que esas amenazas, que se efectuaron de forma anónima, por teléfono y con una calma oligárquica, fueron la causa de su salida de Grecia hacia Estados Unidos.
Como resultado, cuando regresó, mientras comenzaba a apoyar activamente al partido de izquierda radical Syriza, Varoufakis vivió la crisis como un outsider, pero en un sentido diferente. Cuando le pidieron que hablara ante la multitud que ocupaba la Plaza Síntagma en mayo-junio de 2011, recuerda: “La última vez que había hablado ante una manifestación había sido en Nottinghamshire, ante un piquete de mineros en huelga en 1984”. 
Estaba a punto de unirse a un grupo de políticos de izquierdas —liderado por Tsipras y secundado por su jefe de Gabinete formado en Glasgow, Nikos Pappas— en la lucha por acabar con el neoliberalismo. Pero tenía poca experiencia en la izquierda griega organizada y ellos lo veían como un neoliberal.

El fracaso del órdago

Los logros académicos de Varoufakis se habían basado en la aplicación de la teoría de juegos a la economía. Así que, cuando diseñó la estrategia de confrontación de Syriza, fue explícito: el enemigo tenía que creer que Syriza estaba preparado para incumplir pagos, o para salir de la zona euro, lo suficiente como para convencer a los poderosos de la UE de renegociar los préstamos que estaban por vencer y evitar que hicieran estallar el sistema bancario griego.
Esto funcionó, aunque el precio fue un gran retroceso retórico y la retirada del programa nacional de Syriza en febrero de 2015. Pero en julio falló porque, habiendo luchado y ganado la campaña emocional del referéndum, Tsipras eligió hacer concesiones ante la posibilidad de una guerra civil griega.

Grecia y sus acreedores bajan las armas y retoman las negociaciones
Varoufakis estrechando la mano del ministro de Economía alemán, Wolfgang Schäuble



Entrevisté a Varoufakis la noche en que ganaron el referéndum. Parecía asombrado por la magnitud de la victoria (en el libro confiesa que esperaba una derrota) y seguro de que le daría a Tsipras las municiones para enfrentarse a Troika. Sin embargo, ahora está claro que los dos calcularon mal. Varoufakis entendió —por la autoridad del ministro de Economía alemán, Wolfgang Schäuble— que Alemania no intentaría sacar a Grecia del euro. Para cuando hicieron justamente eso, dos semanas de bancos cerrados y desarrollo al borde del colapso habían llevado la apuesta a un todo o nada.
Cuando le echaron, Varoufakis se fue con el expediente limpio, aunque el precio que pagó fue, una vez más, un autoexilio de la política activa en Grecia. Si, tal como parece posible, la situación escala hacia el desplome económico, su voz —junto con la de los comunistas veteranos antieuro que se separaron de Syriza— podría ser lo único que quede de una izquierda que pueda darle la batalla final al fascismo y la dictadura.
Pero yo sigo creyendo que Tsipras hizo bien en ceder ante el ultimátum de la UE y que Varoufakis tuvo parte de la culpa por la forma en que diseñó la estrategia “del juego”. Para Tsipras, y para la generación de exdetenidos y víctimas de torturas que reconstruyeron la izquierda griega después de 1974, permanecer en el poder como un escudo abollado contra la austeridad era preferible a entregarle el poder a un grupo de políticos mafiosos respaldados por una horda enardecida de jóvenes millonarios bien vestidos.
Al final, el gobierno de Tsipras resultó no ser un escudo muy efectivo para proteger a la clase trabajadora griega, pero sí al más de un millón de refugiados sirios que llegaron a las costas griegas en las semanas tras la rendición económica. Las fuerzas armadas griegas, el poder judicial y la policía están llenas de personas a quienes les encantaría ver hundirse las pateras y poder deportar en masa o encerrar a los supervivientes.
Aunque la forma en que Syriza manejó la inmigración masiva fue por momentos equivocada, en el momento crucial, de julio a diciembre de 2015, el gobierno de izquierdas de Grecia ofreció un refugio para aquellas personas que huían del terror y la destrucción. Un gobierno conservador y de derechas le hubiera dado a los sirios un recibimiento mucho peor.
En ese contexto, el relato de Varoufakis de la historia de Tsipras debe ser cuestionado. Varoufakis argumenta que Tsipras es propenso a la frivolidad, la melancolía y la indecisión y que está determinado a probar que no es “una estrella fugaz”. Pero a diferencia de Varoufakis, Tsipras construyó un partido capaz de vencer a la élite política que ha dejado a Grecia sin riqueza y sin credibilidad y ha sido capaz de gobernar. Tsipras —junto a Pappas, su jefe de Gabinete, a quien Varoufakis describe correctamente como muy influyente en los acontecimientos— construyó algo que él pensó que sobreviviría a una derrota.
Varoufakis construyó una reputación, no un partido. De hecho, el mundo de los partidos —de activistas apiñados contra las ventanas lluviosas de cafeterías suburbanas, de repartir folletos, de huelgas y manifestaciones anti-fascistas— está ausente en su libro.
Si la izquierda mundial, que estuvo de buena racha entre 2011 y 2013, quiere recuperar terreno, necesita líderes como Tsipras, que encuentren pensadores y ejecutores como Varoufakis y que los estimulen. Pero sobre todo necesita hablarle al pueblo en el idioma que nace de años de lucha para construir un partido y un movimiento.


Operación Lezo: Villar Mir compensa a López Madrid con un sueldo de casi tres millones tras su dimisión (El pulpito laico)

El presidente del grupo beneficia a su yerno, imputado en la Operación Lezo, con una nueva política de remuneraciones.

Javier López Madrid, acorralado tras resultar implicado en la Operación Lezo, presentó su dimisión este lunes como consejero de OHL después de que el Consejo de Administración de la empresa le solicitara expresamente su renuncia. De este modo, López Madrid dejaba el máximo órgano de gestión de la compañía en el que se sentó en 2002.
Sin embargo, la compañía, controlada por el grupo Villar Mir, propiedad de Juan Miguel Villar Mir, no va a dejar que López Madrid, yerno del dueño de la corporación, se vaya con las manos vacías. Según informa El Confidencial, el constructor ha garantizado al marido de su hija un sueldo de tres millones de dólares en su su exilio en Londres.
Villa Mir considera que con dejar el consejo de administración de OHL es suficiente, con lo que López Madrid mantendrá su puesto de consejero delegado de Grupo Villar Mir y la presidencia de otras de sus firmas, Ferroglobe, compañía metalúrgica surgida de la fusión en 2015 de FerroAtlántica y la estadounidense Globe Specialiti Metals con sede en Londres. Tal y como recoge el citado medio, el imputado en la Operación Lezo ganó 2,98 millones de dólares en el ejercicio 2016.
López Madrid partía de un sueldo base de 550.000 dólares hasta que a mediados de 2016 Ferroglobe aprobó una nueva política de remuneraciones para sus directivos. De esa forma, la empresa subió el sueldo a su presidente a través de varios bonus e incentivos hasta los casi tres millones de dólares. Ese mismo año, la compañía acabó con unas pérdidas de 156,7 millones.
Javier López Madrid fue detenido el pasado 21 de abril fpor la Guardia Civil en el marco de la denominada Operación Lezo, relacionada con irregularidades en la compañía del Canal de Isabel II y por la que se arrestó y encarceló al expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González.
El yerno de Villar Mir, puesto en libertad horas después tras el pago de una fianza, fue arrestado ante indicios recabados por los investigadores del caso sobre el supuesto pago a González de una comisión de 1,4 millones de euros presuntamente autorizada por López Madrid y que se habría llevado a cabo a través de un banco con sede en Suiza. En el marco de esta operación, el titular del Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, también investiga al primer accionista y expresidente de OHL Juan Miguel Villar Mir y al exministro de Trabajo Eduardo Zaplana.
Lezo no es el único escándalo en el que se ha visto inmerso a López Madrid. Hace unos años estuvo relacionado en el caso de las tarjetas black de Caja Madrid. Muy sonado fue el mensaje que le mandó la reina Letizia: "Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso, compi yogui. (I miss you)".